En el cachivache de hoy quiero que veais una Estufa de carbón y de leña antigua, de hierro fundido, el cual no permanece en muy buen estado, pero eso se debe a que tuvo mucho uso en su momento de vida útil, allá en el año 1930 aproximadamente, época de la Gran Depresión, también conocida como Crisis del 29, fue una crisis económica mundial que se prolongó durante la década de 1930, en los años anteriores a la Segunda Guerra Mundial.
Pero ahora nos vamos a los comienzos. Desde la prehistoria, el hombre ha tenido la gran necesidad de buscar la forma de calentarse durante los fríos inviernos. Al principio lograban no morir de hipotermia gracias a las pieles de los animales con las cuales, se tapaban y lograban que sus cuerpos entraran en calor. Pero gracias a ese humano o humana que inventó el fuego, la forma de entrar en calor fué cambiando prograsivamente hasta el día de hoy, donde ya no necesitamos fuego, sino más bien una toma de luz o gás.
Aunque nos parezca que de eso han pasado cientos de años realmente no es así. En el año 1930-1940, muchos hogares y familias no usaban calefacción eléctrica ni de gás, usaban esta estufa que vais a ver y donde antes había que hacer un fuego y meter el carbón dentro de ella.
Su fabricación fue todo artesanalmente aunque su propietario me cuenta que cuando la compró esta muy oxidada y la tuvo que pintar por lo que la pintura no es original.
En la parte superior podeis ver que la tapa de arriba se levanta y eso permitía que pudiesen calentar un plato de comida e incluso hacer algo de comer. Fue una idea genial para aprovechar ese calor y comer calentito.
Cuando ya se acababa el carbón, habia que limpiarla y para ello su fabricante puso una rejilla muy fácil de limpiar con un cajón que se podía sacar.
Para finalizar comentaros que no todo el mundo en aquellos años podía permitirse tener estas estufas. Eso era un lujo para muchos que hacían buenas candelas en sus casas.